



Una antigua casa republicana, elegante e íntima, donde redescubrir las agradables sensaciones de una vacacion exclusiva.
La historia de nuestro hotel Casa Verde se remonta al año 1920 cuando fue construida. Esta pertenecía a las Señoritas Lafourie las cuales la heredaron a su nieto Juan Vicente. Esta edificación es de estilo republicano con una fachada adornada de molduras y un par de columnas de arco en su interior. El techo sin embargo es tipo colonial, siendo muy alto con vigas de madera y varias capas de barro. En esos años Santa Marta se vio influenciada por la compañía estadounidense United Fruit Company y vivía en una abundancia económica. Muchas de las flotas que usaba esta compañía para llevar sus productos refrigerados a otras partes del mundo, al regresar traen consigo las últimas tendencias en el mundo. La Familia Lafaurie disfrutaba de estos privilegios y construyó este inmueble a tan solo una cuadra de la catedral, sobre la calle del Pozo y a unas cuantas cuadras del mar. En sus viajes a Europa traían las molduras y diseños que observaban en el otro continente y construían pequeños palacios en Santa Marta. Actualmente adquirimos esta casa con la visión y la idea de restaurarla dandole un
toque único combinando lujo y confort junto con una experiencia mágica donde nuestros huéspedes podrán transportarse en un viaje al pasado pero gozando de todas las comunidades de la era moderna. Hoy Santa Marta se ha vuelto un destino importante en constante desarrollo turístico e industrial. La principal característica de su territorio se encuentra en los inolvidables paisajes en los verdes de sus montañas, el amarillo del sol, el azul de sus mares y el contraste de las playas con el blanco de la sierra nevada, esto y muchas otras cosas hacen de Santa Marta un paraiso, un destino casi obligatorio. Por eso en Casa Verde Hotel Boutique queremos que nuestros huéspedes vivan la experiencia única de estar en un oasis en el centro de la ciudad, que puedan desde su llegada a nuestro hotel sentirse reconfortados en un lugar mágico donde se caracteriza por la amabilidad de sus colaboradores, la conexión con la naturaleza y lo verde de las paredes que los rodean. Asimismo gozando de una estadía relajante, tranquila y placentera, en un lugar donde su experiencia y estadía es nuestra mayor prioridad.
Una ciudad rica en historia, monumentos, rincones pintorescos y con espíritu ancestral
Santa Marta es un destino mágico donde podrás conectar con la naturaleza, la cultura, las tradiciones y la historia por medio de una experiencia inigualable. Santa Marta es la primera ciudad que se fundó en surAmérica cuando llegó un sevillano que recorriendo la costa Atlántica colombiana llega a tierras samarias en 1502, el conquistador Rodrigo de Bastidas establece una relación con los antiguos indígenas de estas tierras, el ordena construir diferentes casas para finalmente fundar la ciudad de Santa Marta el 29 de julio de 1925; de igual manera fue quien nombró al Rio grande de la Magdalena y al Golfo dulce del Darién. El conquistador Rodrigo de Bastidas de igual manera fue quien nombró al Rio grande de la Magdalena y al Golfo dulce del Darién. Así, este año esta hermosa y mágica ciudad está cumpliendo 500 años de su fundación y es para nosotros un honor recordar la evolución histórica y cultural que ha tenido esta. Santa Marta es históricamente una ciudad muy importante en el proceso de conquista español, pues fue el puente entre España con el nuevo continente y del cual partieron los europeos
a conquistar el resto del país. Algunos de estos españoles fueron Jimenez de Quesada, Pedro de Heredia, Suarez Rendon, Pedro de Ursua y Antonio Diaz Cardoso. En un momento los comerciantes que habitaban en Santa Marta se fueron a Cartagena y fue cuando piratas ingleses, franceses y holandeses saquearon la ciudad, obligando a sus habitantes a salir hacia otros territorios de la costa Atlántica colombiana. Las calles de Santa Marta están repletas de historia y podemos conocerla al caminar a través de ellas. A finales del siglo XVIII existían únicamente tres calles que eran desde el callejón real ( la cuarta), la calle del río grande ( la carrera segunda). Luego, tomaba el nombre del callejón del seminario y más adelante se conocía como callejón del cuartel ya que pasaba por el viejo comando de infantería construido en 1792. Frente a este se formó la plaza de Annas, actualmente la plaza de Bolívar, porque en su costado Noreste se encuentra la casa de la Aduana donde se alojó el libertador de la patria Colombiana Simón Bolívar hasta el día de su muerte para después ser sepultado en la catedral.